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Año III - Número 97 - 25 de octubre de 2005

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
 
 
 

 

El folletín del crimen triste:
los casos del comisario Martello

por Mónica Sacco

Segunda entrega

   

 

2.-

 

- El informe,- aclaró Cáceres mientras dejaba sobre el escritorio del comisario una carpeta de cartulina  ajada. Martello miró al cabo de reojo porque estaba leyendo los mails del día y cuando abrió la carpeta notó que las hojas del informe estaban mal acomodadas.

- Dígame una cosita, Cáceres,- dijo en un tono tan medido que causaba escalofríos - ¿no sabe guardar los papeles en orden? ¿No le enseñaron los números en la escuela? ¿Para qué carajo se cree que las hojas de un informe forense están numeradas?

Cáceres enrojeció al ritmo de la metralla de preguntas retóricas y farfulló algo así como "Disculpe, señor, se me cayó". Ambos sabían que el cabo había leído con placer morboso el reporte completo, había manoseado las fotos manchándolas con grasa de factura y se las había mostrado a su secuaz Bustos.

- Retírese, cabo. No me pasen llamadas hasta que avise.

Cáceres salió a velocidad supersónica, feliz por no haber terminado durmiendo la siesta en el calabozo.

Con los codos encima del escritorio y la frente apoyada en las palmas, Martello empezó a leer el informe. Era una obra maestra de la medicina legal. También podría haber servido de argumento a una película de terror para adolescentes, de esas en las que el psicópata corre a la chica con la sierra circular, pensó con acritud. Lesiones vitales de escasa profundidad con arma punzo-cortante de un solo filo. Con toda probabilidad, cuchillo. Se negó a revisar las fotografías hasta que comprendió que el asco había sido más fuerte y que había detalles en los que no había reparado cuando encontraron el cuerpo de Gaudet. Dios santo, lo carnearon como a un chancho. Una idea comenzó a tomar forma y llamó a Bustos por el interno.

- Necesito los antecedentes de los casos de corrupción de menores en los que estuvo involucrado Gaudet. Todo lo que tengamos.

- ¿Los videos secuestrados también?

- También.-  Más pasto para las fieras. Los "muchachos" se darían una panzada de cine porno cuando él terminara de revisar la evidencia. Siempre había algún nuevo que no los conocía y el personal de la regional encargado de la cinemateca se ocuparía de cubrir los baches educativos de la tropa.

Siguió leyendo. La muerte se había producido en el lugar del hecho, lo probaban las manchas de sangre alrededor del árbol y sobre el tronco mismo. También se había encontrado sangre en los asientos, tablero, alfombras y tapizado del techo del auto.  Quienquiera que haya sido el homicida, tiene que haber parecido un matarife kosher cuando terminó. Contuvo un amago de náusea mientras buscaba el informe del perito criminalista.

La pericia tenía un valor relativo ya que desde que habían encontrado el cuerpo hasta que había llegado el perito gentilmente cedido en préstamo por la central, habían pasado cuarenta y ocho horas. Cierto que había dado orden de acordonar el lugar y dejado una guardia, pero sabía que eso no era impedimento alguno para los vecinos curiosos, algún que otro periodista de policiales debidamente alertado por sus "contactos" en las regionales y, quién sabe, el o los homicidas.

Había demasiadas huellas además de las que coincidían con las de Gaudet. El auto había sido desbarrancado después de que el pobre tipo casi se arrastrara hasta el árbol. O lo obligaran a hacerlo, pensó Martello.  Casi desangrado, cortado en pedazos, aterrorizado. Desesperado por unos segundos más de vida. No pudo evitar el dolor y la lástima.

La muerte violenta era algo a lo que no lograba acostumbrarse. No había conseguido encallecerse el alma lo suficiente como para que no le importara y sabía que eso era a la vez su ventaja y su desventaja.

Paseó la mirada por el escritorio buscando escapar del espanto tipeado en hojas oficio con una Lexicon 80 y encontró una taza de café medio llena. Estiró la mano, la tomó y se bebió el contenido frío y dulzón con una mueca de desagrado.  Demasiado dulce.

 

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